El Bosque del Hada MingShu
22 de Mayo de 2012, 06:42:12 *
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sedra
Domadora de dragones
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"soñar es hacer provable lo imposible"


« : 01 de Junio de 2010, 03:21:13 »

Muchas noches había soñado con aquel día. Habían pasado varios meses desde la última vez que pisase aquel bosque, parecía igual y a la vez distinto, pero no tanto como los ojos del que ahora lo contemplaba. Ya no era la misma, ni aquellas tierras significaban lo mismo que en antaño lo habían hecho, había vuelto porque no tenia a donde ir pero esta vez quería empezar de cero, este era un nuevo comienzo para una nueva persona.

El viento la azotó en la cara mientras descendía la pequeña colina donde había acampado aquella noche. Bajo sus pies se extendía una pequeña pradera y al final de esta se alzaban los primeros árboles. Desde allí parecía un bosque normal, pero sabía perfectamente que no era así, aquel era un lugar mágico, aquella magia se podía notar en cada insignificante forma de vida, era aquello lo que le había hecho enamorarse de esas tierras cuando llegó. Pero aquella magia ya no podría ayudar a ese alma perdida, solo el tiempo lo conseguiría.

Se introdujo en el bosque por un sendero de tierra que había seguido muchas veces antes, los árboles parecían extenderse como guardias apostados a lo largo del sendero para protegerlo. Las copas de los mismos se entrelazaban en sus intrincadas ramas formado un tejado natural de ramas y hojas, volviendo el camino más oscuro cuanto mas te internabas en él.  En otra ocasión hubiese disfrutado con cara maravilloso detalle, el alegre canto de los pájaros, el aroma a tierra húmeda, el dulce aroma del roció mezclado con el de las flores, lilas, azahar, rosas, margaritas, etc. Pero esta vez solo podía fijarse en la tranquilidad que reinaba, era algo extasiante que ya había empezado a influir en su animo, en aquel momento no había sitio para problemas y preocupaciones solo para esa paz, esa pausa en su mente siempre en constante bullicio de sentimientos contradictorios.

Llego hasta el lago, que estaba igual que como lo recordaba. El pequeño claro siempre custodiado por el abrasador sol, las cristalinas aguas que ni una tormenta parecía turbar y los pequeños arbustos que  habían crecido gracias a la humedad. Se acercó hasta la orilla y se dejo caer de rodillas para inclinarse y contemplar su reflejo en el agua. Parecía la misma, la larga y alborotada melena pelirroja, los grandes ojos verdes que parecían estar siempre contemplándolo todo y aquellas facciones delicadas y dulces. Pero cualquiera que la conociese bien podría apreciar los cambios producidos, las arrugas que habían ido naciendo alrededor de sus ojos junto a las ojeras que afeaban sus brillantes ojos,  y la mascara de tristeza que había suplantado a aquella sonrisa radiante que antes solía lucir. Parecía más mayor, más sabia, más fuerte, pero no lo era.
« Última modificación: 01 de Junio de 2010, 04:30:29 por sedra » En línea


athara
Elfa libre de la ciudad de Cressida
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Órelindë faelivrin


« Respuesta #1 : 12 de Febrero de 2011, 12:01:20 »

Athara caminaba distraída por la orilla del añorado lago, recordando otros tiempos vividos en aquel lugar. Alzó la cabeza justo en el momento que el espléndido dragón pasaba por encima de ella; sintió que su pecho se enchía de orgullo al mirarle. Corban era su mayor tesoro; un tesoro que ni siquiera era suyo, pues bien sabía la elfa, que el podía marcharse en cuanto lo deseara. Pero no lo haría; era demasiado tiempo y demasiados peligros los que había pasado juntos.
Sus pensamientos se dispersaron cuando percibió un movimiento frente a ella, pero cuando alzó la cabeza un mechón de pelo dorado se interpuso en su vista. Maldijo al viento y apartó su larga cabellera para poder ver lo que tenía delante.
Lo que vio la dejó sin aliento.
-Sedra..- Murmuró en un susurro apenas audible. La domadora de dragón era posiblemente una de las razones principales por las que decidió retornar al bosque. Había sido su primera amiga en el tiempo que duró su estancia y esa amistad se hizo más fuerte al descubrir ambas su amor por los dragones.
Descubrió con gran pesar que la elfa había cambiado bastante; no logró encontrar aquella vitalidad que la caracterizaba. Estaba un poco lejos, pero también pudo apreciar algunos cambios físicos en ella.
Preocupada dio un paso delante vacilando, mas una duda la hizo retroceder. ¿Seguiría contando con la simpatía de la elfa?¿Le reprocharía su repentina marcha?. Un reflejo de dolor cruzó la cara de Athara, bajó la mirada y contempló meláncolicamente su rostro en el puro reflejo del agua, meditando.
« Última modificación: 12 de Febrero de 2011, 12:04:31 por athara » En línea

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