Apolline
Gremio de Comerciantes
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Ninfa de Fuego
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« Respuesta #46 : 02 de Junio de 2010, 08:16:50 » |
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Al parecer los comentarios sarcásticos no hicieron de mucho, ya probaran alguna otra cosa; y por lo dicho por Ariasu, tanto ella como Kesler tendrían que pelear, para poder ganar tiempo para la curandera; aunque al parecer, podían poner a Aciul a que le contará algunos chistes al Guardián, para que este se volviera a atacar de risa.
Oyó a Kesler decirle al grandote que ellas eran demasiado mujeres para él, en eso si le iba a dar la razón al chico, ya que no se imaginaba a ninguna de las tres prestándose para eso.
—Lo siento, no me van los grandotes con la cabeza llena de vapor —dijo cuando el Guardián sugirió dar una muestra de sus habilidades para reproducirse con alguna de ellas—, tampoco creo que seas del tipo de alguna de ellas, no creo que tengan tan malos gustos como para que te hagan cariñitos.
Pensaba que sería muy pronto para intenta usar como proyectiles sus dagas. Cuando vio a Kesler se agacho y tomó una piedra grande como una naranja, aventándosela al otro a la par de otro comentario con sorna, se le había adelantado con la idea de la piedra. Cuando se vino a dar cuenta, Aciul ya le había cubierto lo ojos a la curandera alegando que eso era demasiado violento para ella, si una pedrada le parecía algo “violento”, no quería ni pensar en como se pondría cuando la pelea empezara enserio, sólo esperaba que no se fuera a desmayar o algo así si veía sangre.
Bueno, habría que ver que se podía hacer ahora. Dio un rápido vistazo al suelo, encontrando una piedra más o menos del mismo tamaño que la que había arrojado Kesler, sólo que esta era un poco más… angulosa, por decirlo de algún modo, por lo que los bordes podrían producir una herida un poco más profunda, así que la tomó en sus manos. Antes de arrojarla, concentró un poco de su calor en está.
—Tal vez necesitas a dos damas para la demostración, grandote —ella también había decidido tirar la piedra a la cabeza, sólo que esta, a diferencia de la de Kesler, iba al rojo vivo—, Si necesitas más de estas señoritas avisas y te las buscamos.
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