Lucy
Inactiv@
Karma: +22/-2
Desconectado
Sexo: 
Mensajes: 0
|
 |
« : 21 de Abril de 2009, 08:40:38 » |
|
Sabía que no debía internarme en esa zona sin la compañía de Eliah, mi maestra, pero pese a todo, quería curiosear.. Y ya se sabe: "La curiosidad mató al gato" Tan pronto estuve en un lugar apartado, desenfundé las espadas gemelas que no hacía mucho había adquirido y me puse a dar estocadas al aire, intercalando con cada golpe un giro o un nuevo movimiento realizado con excesiva lentitud y torpeza. Enseguida me noté ligeramente cansada y cierto dolor en las muñecas por el peso de ambas armas por lo que las clavé en el suelo y me froté las articulaciones con fastidio
|
|
|
|
|
En línea
|
|
|
|
Io
Tutores
Insignia Mayor
Karma: +55/-2
Desconectado
Mensajes: 325
|
 |
« Respuesta #1 : 21 de Abril de 2009, 08:54:41 » |
|
Io casi no podía creerse lo que estaba viendo. ¿Realmente había una niña en aquel claro? ¿Una niña de su edad? Llevaba ya bastante tiempo en el bosque, y a pesar de que sus paseos y excursiones eran frecuentes, nunca había visto a nadie de su edad. Los únicos niños que había conocido habían sido un chico ciego, de seis años que se alojaba en la granja, y la hija de Erinea, que aunque aparentaba pocos años más que ella, se comportaba de una forma muy diferente. Así que cuando, avanzando entre los árboles, que se habrían a un amplio y despejado claro, vio a una chica -nueve, diez años a ojo- entrenando con un par de espadas, tardó unos momentos en reaccionar. Io desconocía que aquella zona fuese especial, por estar destinada al entrenamiento de los moradores, por lo que no tuvo ningún reparo en salir de la espesura y acercarse a la otra chica.
Al salir de la sombra provocada por las frondosas ramas, su silueta se iluminó dejando ver a una niña de estatura algo más baja de la media, delgada y de cabellos negros y lisos, sueltos a la espalda. Su cara reflejaba un carácter fuerte, casi siempre con expresión decidida o agresiva. En aquel momento vestía unos pantalones oscuros y cómodos y sobre ellos una camiseta gris claro, sencilla. La niña llevaba atada a la muñeca una cinta de tela negra, y entre ésta y la piel, bien sujetos, dos palillos de metal de puntas afiladas, con los dibujos de una luna y un sol. De un cinturón a la cintura colgaba la funda de un puñal, del que se veía el mango, protegido por tela también negra.
Io se acercó hasta quedar enfrente de Lucy, a un par de metros. Cruzó los brazos a la altura del pecho y examinó a la niña. No le desagradó, no parecía una de las típicas chicas sosas y cursis que tanto odiaba. Pero a la niña no se le daba bien empezar una conversación, y lo primero que salió de sus labios sonó más desafiante que amigable. -¿Y tú quien eres?
|
|
|
|
|
En línea
|
una suerte que me ampara porque yo me la busqué.
|
|
|
Lucy
Inactiv@
Karma: +22/-2
Desconectado
Sexo: 
Mensajes: 0
|
 |
« Respuesta #2 : 21 de Abril de 2009, 09:17:06 » |
|
Ladeé la cabeza extrañada al ver a la niña recién aparecida en el claro: Nunca había estado en presencia de otros niños y ésta, de seguro era mayor que yo, puesto que aún no había cumplido un año pese a mi apariencia. Instintivamente rocé con las yemas de los dedos la empuñadura de una de las espadas aunque si ella realmente fuera peligrosa recurriría mi magia, mucho más efectiva y segura que mis filos debido a mi escaso manejo de las armas.
La niña tenía una fiera apariencia, con sus lisos y negros cabellos, los tonos oscuros de su ropa y la expresión decidida de sus ojos y rostro. Era todo lo contrario a mí, que tenía los ojos verdes, los cabellos violáceos ligeramente ondulados entre los que sobresalían mis élficas orejas; mi vestido azulado y mi eterna sonrisa remataban la lista de diferencias.
Tras unos segundos de mirarla a los ojos respondí: -Hola, yo soy Lucy, hija de Noche.. ¿ Y tú?
|
|
|
|
|
En línea
|
|
|
|
Io
Tutores
Insignia Mayor
Karma: +55/-2
Desconectado
Mensajes: 325
|
 |
« Respuesta #3 : 21 de Abril de 2009, 10:33:06 » |
|
Ya de cerca, al igual que Lucy la escudriñó a ella, también Io se fijó en cada detalle de la joven elfa -ya había llegado a la conclusión de que Lucy era elfa, una de las pocas razas que sabía distinguir, gracias a las características orejas puntiagudas-. Meses antes, el extraño color de pelo de la niña le hubiera extrañado, pero Io ya había visto más personas cuyos cabellos eran bastante peculariares: azules, morados, blancos... Y por lo visto no era algo característico de una sola raza. De cualquier modo, a ninguna de las dos se les escaparon las grandes diferencias que había entre ambas, pero eso, al menos para Io, no era un problema. Quien sabe si esa chica podría acabar convirtiéndose en la compañera de aventuras que tanto tiempo llevaba buscando.
Ambas intercambiaron una larga mirada, la de Io quizás más recelosa, pero las dos cargadas de curiosidad. Había visto el gesto de la elfa al rozar sus armas, pero no llegó a levantar ninguna; y por el momento Io tampoco llevó la mano a la daga que colgaba de su cintura. Lucy contestó a su pregunta, y la niña abrió los ojos sorprendida. -¿Hija de Noche? La conozco. -no tenía ni idea de que Noche tuviera una hija, le había parecido joven como para ser madre de alguien de su misma edad. Aunque claro, Io desconocía la verdadera edad de Lucy, al igual que la diferencia de edades y apariencias entre elfos y humanos.
Como era habitual en ella, no se presentó; aunque ya más que por desconfianza era un simple descuido. Siempre había sido muy recelosa con su vida, evitando decir nada sobre ella misma; y ahora simplemente, las costumbres permanecían. -¿Y qué hacías aquí? -preguntó. Su voz sonó a la vez algo agresiva y anhelante. Sentía curiosidad por Lucy, pero su fuerte personalidad la llevaba a comportarse bruscamente, como quien protege su propio territorio
|
|
|
|
|
En línea
|
una suerte que me ampara porque yo me la busqué.
|
|
|
Lucy
Inactiv@
Karma: +22/-2
Desconectado
Sexo: 
Mensajes: 0
|
 |
« Respuesta #4 : 22 de Abril de 2009, 12:18:31 » |
|
-¿Conoces a mi madre? Impresionante... Soy su última hija, mis otras dos hermanas andan por ahí...- Murmuré pensando en Yuli y en mi desconocida hermana Sombra. Aquello me hizo recapacitar, si la niña conocía a Noche, no debía desconfiar de ella... Un segundo después solté la espada y volví a alzar los ojos hacia ella:
-Estaba entrenando... Intento aprender a luchar con armas con la ayuda de Eliah, mi maestra, pero aún no sé manejarlas ni tengo fuerza, por lo que me pesan demasiado y acabo cansándome; No quiero depender de mi magia, si algún día me fallara no querría ser una cría debilucha, prefiero poder defenderme...- Al instante desvié la mirada avergonzada por haber confesado a una extraña, algo que me costaba demasiado admitir. Decidí no darle importancia y de nuevo miré a la niña: - ¿Y tú cómo te llamas?
|
|
|
|
|
En línea
|
|
|
|
Io
Tutores
Insignia Mayor
Karma: +55/-2
Desconectado
Mensajes: 325
|
 |
« Respuesta #5 : 24 de Abril de 2009, 03:51:16 » |
|
-¡¿Otras dos?! -exclamó, más sorprendida aún. Sin embargo, al momento de darse cuenta de su exagerada reacción, quiso volver atrás y rectificar. No le gustaba que los demás viesen que algo le extrañaba, y eso era exactamente lo que acababa de hacer. -Uhm.. quiero decir... que bien, claro.
Pronto se olvidó de lo dicho, pues Lucy continuó hablando, mencionada casualmente a otra conocida de Io; aunque esto no le interesó tanto a la niña como el saber que la elfa se entrenaba habitualmente, y además podía utilizar la magia. Alzó una ceja ante la confesión de la niña, a ella nunca se le ocurriría decirle al primero con quien se topase que no era suficientemente fuerte como para manejar bien sus armas. Al acabar Lucy de hablar, Io tenía suficientes preguntas en mente como para pasar allí el resto del día. Empezaría por contestar a la pregunta. -Soy Io. -recordando la presentación de Lucy, ella también añadió, aunque con cierto sarcasmo, impropio de alguien de su edad -Hija de.. vete tú a saber quien.
Echó un breve vistazo a las espadas clavadas en el suelo. Aunque solía ir con armas, nunca llevaba espadas, pues le parecían demasiado pesadas para manejarlas bien. Las aptitudes de Io se acercaban más a la velocidad y agilidad que a la fuerza bruta, no podía obviarse que sólo contaba con diez años, y una daga siempre le había resultado más cómoda. -¿sabes que hay gente que cree que entrenar es una estupidez? Los estúpidos son ellos. -comentó, dando a entender que respetaba a Lucy -al menos en un principio- por no ser de ese tipo de personas. -Y oye.. ¿no has probado a usar un puñal en vez de dos espadas? A Eliah le valdrán, pero a si te pesan demasiado, no conseguirás nada con ellas.
Entonces, Io desenfundó el puñal que llevaba a un costado, y se lo mostró a la elfa -Este puñal era suyo, de Eliah. Lo conseguimos en una batalla, pero al final me lo quedé yo. -casi podía verse el pecho de la niña hinchándose de orgullo ante sus palabras. Al menos, el tema de la conversación parecía haberla relajado y se mostraba un tanto más relajada.
|
|
|
|
|
En línea
|
una suerte que me ampara porque yo me la busqué.
|
|
|
Lucy
Inactiv@
Karma: +22/-2
Desconectado
Sexo: 
Mensajes: 0
|
 |
« Respuesta #6 : 24 de Abril de 2009, 05:55:59 » |
|
Miré el puñal con interés y contesté: - Lo cierto es que parece más cómodo y manejable que las espadas; de seguro no cuesta tanto llevarlo como arrastrar a estos dos elementos- Me incliné más para ver de cerca el arma al tiempo que señalaba con un gesto de la mano a las dos espadas.
En un primer momento pensó en el comentario de Io, pues al parecer no conocía a sus padres. Lucy al menos tenía a su madre pese a que sus hermanas estuvieran desaparecidas del panorama y su padre nunca hubiera llegado a hacer acto de presencia para conocerla. Sintió pena por Io y reconoció que en cierto modo no podía comparársele. Aunque, a su modo de ver, Io era una niña que no necesitaba la compasión.
Olvidó el tema tan pronto como pudo pues sabía que si seguía dándole vueltas, terminaría enfadándose y eso implicaba cierto riesgo para cualquiera a su alrededor.
- Supongo que un puñal no es mi tipo de arma, me manejo mejor con armas dobles...- Le eché un vistazo a los largos filos de ambas espadas y aclaré- Aunque no taaan largas...
De repente una idea se iluminó en su cabesita: ¿En una batalla? ¿Io y Eliah habían luchado? Al instante pensó en la suerte que la niña tenía, a Lucy le quedaba mucho tiempo por delante para poder luchar en condiciones. Y así se lo dijo: - ¡¿Lo ganasteis en una batalla?! ¡Impresionante! Seguro que debió de ser todo un espectáculo digno de verse... Para que yo pueda luchar sin riesgos aún queda mucho, demasiado...
El dolor de la muñeca seguía incordiándome por lo que invoqué una esfera de color azulado y dejé que flotara en aire mientras yo preparaba mi brazo. Enseguida ordené al orbe que actuara y este, con un rápido movimiento se infiltró en la articulación eliminando la molestia. Como no había tomado en cuenta que para Io ese no sería un comportamiento muy normal, recogí ambas espadas del suelo y, limpiándolas el filo, las enfundé en mi espalda
|
|
|
|
|
En línea
|
|
|
|
Io
Tutores
Insignia Mayor
Karma: +55/-2
Desconectado
Mensajes: 325
|
 |
« Respuesta #7 : 28 de Abril de 2009, 05:12:40 » |
|
No insistió en el tema de las armas, sabía que cada cual siempre acababa teniendo sus preferencias, y ella misma habría odiado, de haberse dado el caso, que alguien le hubiera obligado a usar un arma en concreto. Seguía pensando que un puñal podría irle mejor a Lucy, pero quien sabe, quizá ya se estaba acostumbrando a las espadas, y si llegara a manejarlas bien sería una contrincante temible para cualquiera. De hecho, a ella tampoco le importaría aprender a pelear con espadas, con las que apenas se manejaba. Simplemente por saber. Aunque no lo pareciese debido a su reticencia para pedir cualquier clase de ayuda, Io tenía un afán casi ilimitado por aprender... -siempre y cuando considerase 'útiles' las enseñanzas.
-De todos modos -contestó la niña, echando una nueva mirada a las espadas, con ese brillo de interés que aparecía en sus pupilas -Son unas buenas espadas. ¿tuyas? Apartando la mirada del brillante filo metálico, Io pareció ausente por un momento. En otro tiempo, no hace tanto, apenas habría dudado unos segundos en apoderarse de las armas y marcharse, aunque antes hubiese tenido que luchar con la elfa por ellas. Pero claro.. ahora ya eso no era necesario... y extrañamente, Lucy le estaba cayendo bien.
Volvió su vista a la elfa, después de que esta se sorprendiera al mencionar que había luchado junto a Eliah... y ahora por fin podía hablar con alguien de eso. -No estuvo nada mal. Nos atacaron un montón de elfos.. yo les atraje al principio, para despistarlos y luego.. atacamos todos. -no pensó en que Lucy también era elfa (quizás le daba importancia, quizás no) y siguió hablando -Al final, conseguimos vencer. La verdad es que nosotros no éramos pocos.. ¡pero ellos eran muchos más! Y además..
Dejó de hablar al ver la esfera azulado que flotaba al lado de la niña elfa, quien no parecía darse cuenta de la mirada extrañada y el repentino silencio de Io. Tensó sus músculos cuando la esfera empezó a moverse, y dio un ligero salto hacia atrás cuando se desvaneció en la muñeca de Lucy. -!¿Qué diablos era eso?! -su mano izquierda rozaba el mango de la daga.
|
|
|
|
|
En línea
|
una suerte que me ampara porque yo me la busqué.
|
|
|
Lucy
Inactiv@
Karma: +22/-2
Desconectado
Sexo: 
Mensajes: 0
|
 |
« Respuesta #8 : 28 de Abril de 2009, 06:09:13 » |
|
Me incliné un poco debido al peso de las espadas y sonreí con timidez: - Si, las conseguí hace poco... Tuve que hacer un intercambio pero yo salí beneficiada, lo que me pidieron era algo insignificante para mí- Me refería a las espadas. El intercambio consistía en las armas a cambio de varias de mis orbes. A ojos de otros eran bastante útiles, para mí, simplemente eran parte de mi magia.
Escuché anonadada el relato de Io sobre su aventura y me quedé asombrada: Un montón de los de mi raza, seguro que habrían sido adversarios temibles... sabía de sobra que muchos de los nuestros no eran del todo buenos, por lo que aquello no me sorprendió; sin embargo, que Io ya fuese capaz de lidiar con ellos fue algo que atrajo mi interés. De repente al ver mi esfera se detuvo y quedó en silencio. Reflexioné un momento para comprender el por qué de su silencio y pronto caí en la cuenta de que la actuación de mi magia la había pillado por sorpresa.
Abrí los ojos sorprendida, sin saber qué hacer o decir, y enseguida comencé a balbucear: - Esto... Perdón.. Yo.. Puedo explicarte, sólo es magia curativa; La empleo para sanarme el daño que me inflinjo que las espadas al cargar con ellas. Perdón por sorprenderte de esta forma, lo siento... Percibí con la mirada cómo una de sus manos se deslizaba hasta su puñal y al instante comprendí que para ella debía ser algo nuevo. Esta vez me dispuse a explicarle debidamente: - Lo que has visto es mi magia. Según algunos tengo una forma peculiar de administrarla, pero no conozco otra...- Invoqué con las manos un par de esferas anaranjadas y dejé que flotaran a nuestro alrededor- Son inofensivas siempre y cuando no las toques...- Busqué rapidamente una forma con la que eliminar la tensión, Io era la primera persona de mi edad que conocía y no quería que ella se sintiera mal por mi culpa, es más, me era tan agradable que no me importaba enseñarle ciertas cosas que a otros les había escondido- Si quieres te enseño cómo funcionan- Esbocé una sonrisa cómplice
|
|
|
|
|
En línea
|
|
|
|
Io
Tutores
Insignia Mayor
Karma: +55/-2
Desconectado
Mensajes: 325
|
 |
« Respuesta #9 : 07 de Mayo de 2009, 11:34:49 » |
|
[off. siento muchísimo el retraso u.u entre internè y los trabajos estoy que me muero jajaja]
Ignoró completamente el nuevo comentario de la elfa sobre la adquisición de sus armas. En aquel momento, Io estaba en completa tensión, vigilando por si aparecía de la nada otra orbe como la anterior. Sus oscuros ojos se habían tornado de nuevo recelosos como al principio del encuentro, y aunque Lucy empezó a disculparse enseguida, la mano de Io continuó rozando su daga durante toda la explicación. No le gustaba mostrarse sorprendida, pero era cierto que más que asustada, la niña parecía muy desconfiada.
Cuando de los labios de la elfa salió la palabra magia, Io entornó los ojos, que aunque no dejaron de mostrarse fieros, consiguieron un cierto matiz interesado. Qué poco sabía la niña de magia, cuánto tiempo había vivido pensando que no existía, y de qué manera más brusca se había enterado de la magnitud de su error, apenas unos meses atrás. Eso sin añadir que, debido a su reticencia por preguntar y sus lentos progresos en el aprendizaje de la lectura, casi no había podido recavar información. Así que, aunque seguía en tensión, toda su atención estaba puesta en las palabras de Lucy.
Al ofrecerse Lucy a explicarle cómo funcionaban las extrañas orbes, a Io se le presentó un dilema. Nunca reconocía que algo le extrañaba o lo ignoraba... por mucho que saltase a la vista. Ahora, ¿cómo hacer para que la joven elfa le explicase todo aquello sin quedar como -así lo pensaba ella- una ignorante? Quizás, por una vez, podría hacer una excepción. -Primero -siseó -ni se te ocurra acercarme una de esas cosas. No parecen inofensivas. Nada que flote y salga de la nada puede ser inofensivo. -al hablar, seguía con la mirada el movimiento de las orbes. Inspiró hondo, y bajó sus ojos hasta Lucy -¿Explicarme cómo funcionan? ¿y por qué crees que no lo sé?
No estaba completamente satisfecha con lo que había dicho.. aunque no lo demostrase, Io también quería intimar más con aquella extraña niña de violáceos cabellos. Pero era totalmente contrario a su naturaleza ir diciendo: 'oh sí, por favor, te agradecería que me explicases todo esto'.
|
|
|
|
|
En línea
|
una suerte que me ampara porque yo me la busqué.
|
|
|
Lucy
Inactiv@
Karma: +22/-2
Desconectado
Sexo: 
Mensajes: 0
|
 |
« Respuesta #10 : 08 de Mayo de 2009, 04:08:03 » |
|
Me encogí de hombros y dedicándole una sonrisa murmuré: -Está bien, tienes razón: De inofensivas tienen poco y te enseñaré sus efectos sin que llegues a tocarlas- Ladeé la cabeza a un lado y cogiéndo una de las orbes la lancé contra el árbol más cercano. Al instante éste explotó con violencia deshaciendose en miles de astillas que salieron disparadas contra todo. Las orbes que aún flotaban cerca hicieron de escudo para ambas.
Cuando todo pasó, miré de nuevo dónde se suponía que antes había un árbol y sonreí al ver que ya no quedaba nada más que el tronco destrozado con un montón de ramas ardiendo a su alrededor: - Ka-Bum...- Murmuré complacida, mi magia era lo único que yo sabía manejar en condiciones.. Con alguna que otra excepción...
Me giré hacia las orbes que aún levitaban por allí y rozándolas con los dedos, el color de las esferas cambió: Azul, Roja, Granate, Verde y Negra - Dame un momento y te enseñaré lo que éstas pueden hacer- Dependiendo de su reacción las haría actuar o no: No quería asustar a la niña con tanta violenta exhibición, pero le caía tan bien que pensaba hacerle un regalo...
|
|
|
|
|
En línea
|
|
|
|
Io
Tutores
Insignia Mayor
Karma: +55/-2
Desconectado
Mensajes: 325
|
 |
« Respuesta #11 : 10 de Mayo de 2009, 05:25:45 » |
|
"Lo que yo decía..." murmuró la niña cuando Lucy reconoció que las esferas no eran tan inofensivas como había dicho en un principio. Desde luego, no pensaba tocarlas, así que se mantuvo quieta mientras la elfa llevaba a cabo su demostración. Los ojos de Io siguieron el rápido vuelo de la orbe hasta que impactó contra el árbol, y este estalló violentamente. Por suerte, estaba preparada para cualquier cosa y aunque se sorprendió completamente, no le fue dificil controlar su reación
Al mirar a Lucy, su expresión era dubitativa. Pero un momento después dejó a un lado sus recelos y sonrió ampliamente. Sus ojos tenían una chispa de admiración. -Increíble. Eso sí es una buena defensa. -al menos, así lo demostraban los restos de árbol que quedaban esparcidos por el claro -¿Y dices que no sabes luchar? Avanzó un par de pasos, acercándose al tocón que había quedado. Recogió del suelo una astilla y la deslizó por la yema del dedo. Con que rapidez Lucy había hecho desaparecer el árbol... Tenía que aprender a hacer aquello. Aunque no tenía muy claro si era algo que se pudiera aprender..
Dejando caer la astilla volvió a centrar su atención en Lucy, quien volvía a estar rodeada de orbes, ahora de diferentes colores. "¿todavía hay más? Genial" -Adelante -contestó Io, sin miedo. Si las intenciones de la niña no eran buenas, siempre podría defenderse.. iba bien armada. Y, bueno, parecía que sólo quería demostrarle más de sus poderes. -Venga. Y luego más te vale decirme como lo haces -aunque parecía una amenaza, por el tono de Io quedaba claro que era broma, si bien quería enterarse de como podía Lucy crear esas esferas.
|
|
|
|
|
En línea
|
una suerte que me ampara porque yo me la busqué.
|
|
|
Lucy
Inactiv@
Karma: +22/-2
Desconectado
Sexo: 
Mensajes: 0
|
 |
« Respuesta #12 : 11 de Mayo de 2009, 06:38:44 » |
|
Off: No te preocupes ^^
Me encogí de hombros y le expliqué: - Mi magia no es ilimitada, tengo una cantidad y cuando la acabo me quedo indefensa... Además mis ataques dependen de mi puntería y cuando estoy nerviosa no atino ni queriendo; por eso quiero aprender a luchar con armas, por si un día me vuelvo vulnerable...
Cuando ví que Io quería ver más demostraciones, me alegré tanto que por poco no empece a saltar de alegría, no obstante logré contenerme y comencé a manipular las esferas. Adelanté la orbe azul y comenté: - Esta ya has visto cómo actúa, cura el dolor. Para formarlas hay que llorar- La esfera volvió a su antigua posición y una nueva orbe, roja, ocupó su lugar: - Esta es peligrosa incluso para mí, lleva sangre y tiene la capacidad de...- La orbe se acercó al helecho más cercano y éste empezó a marchitarse a gran velocidad.
Una vez desaparecida la esfera, invoqué a la orbe granate para que la supliera y de nuevo aclaré: - Esta me la enseñó a hacer Suleea, y para conseguirla tengo que estar muy, muy enfadada...- Con un pequeño vuelo, la esfera alcanzó al marchito vegetal y sencillamente desapareció, como si nunca hubiese existido, sin dejar ninguna huella.
Tras esto, llamé a la de color verde: - Esta puede guardar la esencia de cualquier planta, medicinal, comestible,.. etc. y la negra...- Dudé un momento- No he conseguido averiguar aún su cualidad, pero supongo que pronto lo haré.
- En general, hago mis orbes, es decir, las naranjas, a partir de mi esencia o aura, como quieras llamarlo; Para algunos es complicado de aprender.. para otros es fácil pero raro... Si quieres puedo intentar enseñarte a reunir tu aura
|
|
|
|
|
En línea
|
|
|
|
Io
Tutores
Insignia Mayor
Karma: +55/-2
Desconectado
Mensajes: 325
|
 |
« Respuesta #13 : 12 de Mayo de 2009, 05:17:04 » |
|
Por lo visto, lo que ella había creído al principio que era una defensa impenetrable, tenía algunas pegas, como explicó Lucy. Hasta lo que ella entendía, la resistencia física también era limitada, pero por el tono en que lo decía la elfa, su capacidad para crear esferas debía durar mucho menos. Y si además tenía mala puntaría, otro punto en contra. Sí, Lucy era sensata al intentar aprender a luchar sin la ayuda de la magia.. lo que a Io le parecía algo digno de admirar. Odiaba a la gente que pensaba que saber manejarse con las armas era una tontería y consideraban todas sus horas entrenando como una completa pérdida de tiempo
Io permaneció en silencio, no quería interrumpir la explicación de Lucy, que en aquel momento adelantaba la primera de sus orbes. Cuando acabó la demostración, el helecho había desaparecido, y la mente de la pequeña repasaba cada palabra salida de los labios de la elfa. -Has creado una granate, y no estás enfadada. O no lo aparentas. -quizás esa que había creado no era tan efectiva como las que era capaz de hacer cuando estaba realmente enfadada... en cualquier caso, a Io se le había quedado la duda -Y lo de la verde... hay plantas que quitan dolores, y eso.. aunque para eso, ya tienes la orbe azul.¡Eh! ¿Sabes qué podrías hacer? ¿Has probado a meter, o como hagas, algo de romero, o laurel o algo así? Con la carne está buenísimo. Puedes hacer desaparecer la bola en la comida, como has hecho antes con el brazo. Igual funciona.
Como cada vez que se le ocurría algo, la niña sintió el impulso de ir a intentarlo en el mismo momento, antes incluso de que Lucy dijera si era posible o no. Pero recordó la proposición de Lucy de enseñarle a reunir su aura, a la que todavía no había respondido. -Aunque no sepa hacer esas cosas, sí se luchar, y puedo defenderme. De hecho, no creo que pudieras ganarme -añadió algo retadora -No hace falta que me enseñes.. ni se te ocurra pensar que lo necesito.
|
|
|
|
|
En línea
|
una suerte que me ampara porque yo me la busqué.
|
|
|
Lucy
Inactiv@
Karma: +22/-2
Desconectado
Sexo: 
Mensajes: 0
|
 |
« Respuesta #14 : 12 de Mayo de 2009, 06:44:21 » |
|
Esbocé una sonrisa ante las preguntas de Io y comencé a explicar: - Es cierto, no estoy enfadada, ni he gastado mi cúmulo de magia por hoy. Pero al igual que soy capaz de crear las esferas, soy capaz de guardarlas, y tengo muchas, demasiadas dentro de mi cuerpo... Las creo los días que no tengo nada que hacer y luego las almaceno; También aprovecho las ocasiones, cuando me hago daño y lloro, cuando me enfado.. Aunque es relativamente fácil enfadarme si me concentro: Si pienso en mi padre, automáticamente me enfurezco hasta tal punto que incluso me cuesta controlarme- Recapacité un momento sobre lo que acababa de decir y sonreí timidamente a modo de disculpa.
Cuando escuché la idea de Io sobre las orbes azules y las verdes, entorné los ojos dudando y murmuré: - Muchas veces las azules no son capaces de curar todo el daño, por lo que me aplico alguna planta medicinal...- Me quedé pensando en la idea de la comida: Nunca había probado algo por el estilo... Debería hacerlo: - ¡Eh! Es buena idea eso del romero y demás, tenemos que probarlo... ¿Qué te parece si luego nos pasamos por la Taberna o la Posada para intentarlo?-
Reí ante sus palabras y atiné a decir: - Si, deberíamos probarnos en una batalla...- Sonreí de manera cómplice
|
|
|
|
|
En línea
|
|
|
|
|