Naga en la mitología fantástica
En la mitología fantastica son seres de apariencia femenina, mitad serpiente, mitad mujer. Las nagas suelen poseer una apariencia hermosa que las hace poderosas sin recurrir a la violencia. Son extremadamente sabias y pacientes. Pueden pasar horas en una misma posición, en un estado a medio camino entre el letargo y la vigilia, lo que les hace muy difíciles de sorprender. Suelen habitar en climas cálidos, y no suelen alejarse de las guaridas, que suelen ser profundos agujeros o ruinas oscuras.
Para defenderse suelen recurrir a la magia, y si no pueden recurrir a esta recurren a su mordeduras y su veneno.
Existen tres tipos de nagas:
Naga Acuática: La piel de esta naga es de un color verde esmeralda, además, tiene dibujos reticulados de color marrón sobre su piel. Sus ojos son verdes y brillantes. Habitan en aguas dulces y son relativamente pasivas; casi nunca atacan.
Naga Guardiana: Posee escamas color dorado-verdoso, sus ojos son dorados y resplandecientes, y lo más característico; su aroma floral. Esta naga es mucho más señorial (por así decirlo) y noble… esto se puede ver reflejado en el hecho de que incluso avisan que van a matar a su víctima y después entierran o guardan sus huesos. Matan habitualmente escupiendo su veneno, pero a veces se sirven de la constricción o la misma mordedura.
Naga Espíritu: Es la peor de todas. Lo más característico es su peculiar parecido humano; incluso sus cabellos y ojos son castaños. Sus escamas son rojas y negras. Mata a capricho, sin avisar, y se le atribuye una gran maldad. Tiene la capacidad de matar mediante la constricción y puede petrificar al oponente o víctima con su mirada.